sábado, 27 de marzo de 2010

Dictadura y Democracia plena.


La dictadura (del latín dictatūra) es una forma de gobierno en la cual el poder se concentra en torno a la figura de un solo individuo (dictador), generalmente a través de la consolidación de un gobierno de facto, que se caracteriza por una ausencia de división de poderes, una propensión a ejercitar arbitrariamente el mando en beneficio de la minoría que la apoya, la inexistencia de consentimiento alguno por parte de los gobernados y la imposibilidad de que a través de un procedimiento institucionalizado la oposición llegue al poder.[1]

Históricamente, dictadura hace también referencia a la magistratura extraordinaria de la Antigua república romana, de donde cobra su origen. El Senado romano en casos de guerra o estados de emergencia dotaba a un hombre de poderes absolutos durante un periodo máximo de 6 meses sin que por ello quedase derogado el ordenamiento político y jurídico existente. De este modo hoy día es frecuente que se apele a una situación extraordinaria para legitimar la duración, normalmente vitalicia, de una dictadura (guerra, confrontación, peligro, crisis, etc). Igualmente suele enaltecerse al dictador como alguien sacrificado capaz de entregar su propia vida por su pueblo, y a menudo se le rodea de cierta sobrenaturalidad de carácter militar y religiosa; y especialmente en estos casos se pretende la sucesión en otro dictador.[1] Según las características que presente puede ser una dictadura autoritaria o totalitaria.

Algunas constituciones democráticas como la alemana de Weimar preveían situaciones excepcionales que la justificaban, como excepciones a la utilización del término como forma de gobierno contrapuesto a la democracia.[1]

Democracia es una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo. En sentido estricto la democracia es una forma de gobierno, de organización del Estado, en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que le confieren legitimidad a los representantes. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales.

La democracia se define también a partir de la clásica clasificación de las formas de gobierno realizada por Platón primero y Aristóteles después, en tres tipos básicos: monarquía (gobierno de uno), aristocracia (gobierno "de los mejores" para Platón), democracia (gobierno de la multitud para Platón y "de los más", para Aristóteles).[1]

Hay democracia directa cuando la decisión es adoptada directamente por los miembros del pueblo. Hay democracia indirecta o representativa cuando la decisión es adoptada por personas reconocidas por el pueblo como sus representantes. Por último, hay democracia participativa cuando se aplica un modelo político que facilita a los ciudadanos su capacidad de asociarse y organizarse de tal modo que puedan ejercer una influencia directa en las decisiones públicas o cuando se facilita a la ciudadanía amplios mecanismos plebiscitarios. Estas tres formas no son excluyentes y suelen integrarse como mecanismos complementarios

miércoles, 20 de enero de 2010

El terremoto de Haití de 2010 ha sido registrado el 12 de enero de 2010, - a las 16:53:09 hora local al epicentro (21:53:09 UTC) con epicentro a 15 km de Puerto Príncipe, la capital de Haití. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, el sismo habría tenido una magnitud de 7,0 grados y se habría generado a una profundidad de 10 kilómetros.[7] También se ha registrado una serie de réplicas, siendo las más fuertes las de 5,9, 5,5 y 5,1 grados. La NOAA descartó el peligro de tsunami en la zona.[8] Este terremoto ha sido el más fuerte registrado en la zona desde el acontecido en 1770.

lunes, 14 de diciembre de 2009

El derecho al voto femenino.


Con la proclamación de la República, en abril de 1931, la igualdad de los sexos pasó por fin a ser una posibilidad real con la aprobación de la nueva constitución.
La tarea de redactar un proyecto de constitución le fue asignada en primer lugar a una comisión judicial encabezada por el abogado conservador A. Ossorio y Gallardo. Su anteproyecto fue rechazado y se encomendó la labor a una comisión parlamentaria presidida por el abogado socialista Luis Jiménez de Asúa. Su proyecto fue presentado en Cortes el 27 de agosto de 1931 y aprobado, con algunas modificaciones, el 9 de diciembre. La constitución que Jiménez de Asúa describió como de izquierda, pero no socialista estaba inspirada fundamentalmente en aquellas de Méjico (1917), Rusia (1918) y la República de Weimar (1919).
Los compiladores del anteproyecto se habían mostrado más bien cautos con respecto a la cuestión de la igualdad de los sexos y habían sugerido la siguiente redacción:
No podrán ser fundamento de privilegio jurídico: el nacimiento, la clase social, la riqueza, las ideas políticas y las creencias religiosas. Se reconoce en principio la igualdad de derechos de los dos sexos. Clara Campoamor, diputada radical y miembro de la comisión parlamentaria, protestó vigorosamente de que sólo se reconociese "en principio" la igualdad de derechos, y consiguió finalmente que se enmendara el artículo hasta quedar como sigue:
No podrán ser fundamento de privilegio jurídico: la naturaleza, la filiación, el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas políticas, ni las creencias religiosas. El Estado no reconoce distinciones o títulos nobiliarios. (art. 25)
El artículo 40 trataba de la discriminación en puestos oficiales: Todos los españoles, sin distinción de sexos, son admisibles en los empleos y cargos públicos, según su mérito y capacidad, salvo las incompatibilidades que las leyes señalen. El artículo 46 declaraba que el trabajo era una obligación social y sería protegido por ley, que regularía los casos de seguro de enfermedad, accidente, paro forzoso, vejez, invalidez y muerte; el trabajo de las mujeres y de los jóvenes y especialmente la protección a la maternidad; la jornada de trabajo y el salario mínimo y familiar, etc. El artículo 36 - del que hablaremos más detenidamente - confería los mismos derechos electorales al hombre y a la mujer mayores de veintitrés años. El artículo 53 otorgaba el derecho a ser diputado a todos los ciudadanos mayores de veintitrés años sin distinción de sexo, frase que, sin embargo, fue omitida en el artículo 69, por el cual eran elegibles para el cargo de presidente todos los ciudadanos mayores de cuarenta años. El artículo 43 trataba de la familia: La familia está bajo la salvaguardia del Estado. El matrimonio se funda en la igualdad de derechos para ambos sexos, y podrá disolverse por mutuo disenso o a petición de cualquiera de los cónyuges, con alegación en este caso de justa causa ...
En cuanto al divorcio, había pocos países en 1931 en los que no se hubiera aprobado una ley al respecto: España e Italia eran las dos principales excepciones en Europa. Sin embargo, la ley del divorcio española, cuando por fin fue aprobada (1932), era una de la más progresistas de las existentes. Es difícil determinar a ciencia cierta cuántas personas se acogieron a la ley del divorcio y hasta qué punto ésta fue popular entre las mujeres. Probablemente, la mayoría de las mujeres españolas siguieron obedeciendo a su conciencia católica y tomaron nota de los sermones y pastorales que les advertían que si se divorciaban y volvían a casarse, o incluso en el caso de contraer matrimonio civil, les serían negados los sacramentos y sus hijos serían considerados ilegítimos por la ley canónica. A los sacerdotes que pronunciaban sermones semejantes se les encarcelaba y multaba basándose en la Ley de Defensa de la República. La derecha, naturalmente, se oponía a la ley del divorcio, y los partidos unidos en la Confederación Española de Derechas Autónomas incluían la revocación de la ley en su programa. La ley suscitó muy poco entusiasmo entre la extrema izquierda por distintos motivos. Para Jiménez de Asúa, la ley no era más que un pobre paliativo al gran problema de la coyunda, cuya solución real era la libre unión. El diario anarquista Solidaridad Obrera despreció la ley por ser una intervención innecesaria del Estado en los asuntos privados del individuo. Denotaba simplemente que había muchas personas incapaces de resolver ni siquiera sus problemas más personales sin la ayuda del cura que los idiotiza y del laico, que hace esto último y... lo primero (6 de diciembre de 1931).
Si el divorcio fue objeto de mucha controversia, no le quedó a la zaga el derecho de la mujer a votar. El Gobierno provisional, en un decreto de 8 de mayo de 1931, concedió el voto a todos los hombres mayores de veintitrés años y declaró que las mujeres y los curas podían ser elegidos para ser diputados. En las elecciones celebradas en junio de aquel año fueron elegidas dos mujeres diputadas, Clara Campoamor (Partido Radical) y Victoria Kent (Izquierda Republicana): dos mujeres de un total de 465 diputados. A finales de aquel mismo año otra mujer diputada, Margarita Nelken (Partido Socialista), ingresó en las Cortes. De las tres, Clara Campoamor, abogada, fue la más asidua defensora de los derechos de la mujer y desempeñó un papel importante en el debate acerca del sufragio femenino.
El anteproyecto sólo había dado el voto a la mujer soltera y a la viuda, propuesta que defendió A. Ossorio Gallardo sobre la curiosa base que, hasta que los maridos estuviesen preparados para la vida política, el sufragio femenino podía ser una fuente de discordia doméstica. En general, sin embargo, la oposición a conceder el voto a la mujer, casada o soltera, estaba basada en el temor a que no estuviese todavía lo suficientemente independizada de la Iglesia y su voto fuese en su mayor parte derechista, poniendo así en peligro la existencia misma de la República. Aunque Jiménez de Asúa compartía dicho temor, pensaba que la conveniencia política no debía justificar que se negase un derecho legítimo que sería utilizado juiciosamente por aquellas mujeres económicamente independientes y conscientes de sus responsabilidades sociales. Otros estaban estaban menos dispuestos a aceptar el riesgo. Los republicanos de izquierda, radicales y radicales-socialistas fueron los que más se opusieron. Los radical-socialistas presentaron una enmienda el 1 de septiembre de 1931 para restringir los derechos electorales exclusivamente a los hombres. Al día siguiente, el doctor Novoa Santos proporcionó argumentos biológicos para dar fuerza a los argumentos de conveniencia política: a la mujer no la dominaban la reflexión y el espíritu crítico, se dejaba llevar siempre de la emoción, de todo aquello que hablaba a sus sentimientos; el histerismo no era una simple enfermedad, sino la propia estructura de la mujer. El 30 de septiembre, cuando se volvió a discutir la cuestión, se echó mano del ridículo para complementar a la biología. Hilario Ayuso entretuvo a la concurrencia con un discurso trivial en defensa de una enmienda de Acción Republicana que proponía que les fuesen concedidos los mismos derechos electorales a los hombres mayores de veintitrés años y a las mujeres mayores de cuarenta y cinco, basándose en que la mujer era deficiente en voluntad y en inteligencia hasta cumplir dicha edad. Al entrar en el Congreso le salieron al paso las mujeres de la ANME, que estuvieron presentes en todos los debates y distribuyeron octavillas entre los diputados conminándoles a apoyar el sufragio femenino. Los radicales propusieron una enmienda con el fin de que se omitiera la palabra mismos en el artículo que rezaba: Los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores de veintitrés años, tendrán los mismos derechos electorales conforme determinen las leyes. Guerra del Río, defensor de la moción, arguyó que tal modificación permitiría a las Cortes conceder el voto a la mujer en una ley lectoral que podría ser revocada si la mujer votaba por los partidos reaccionarios. La enmienda fue rechazada (153 en contra, 93 a favor), pero los radicales y radical-socialistas que habían votado sin someterse a la disciplina de partido pronto se arrepintieron, y El Heraldo (1 de octubre de 1931) recogía los rumores de un intento de última hora de pactar con los socialistas: Probablemente se satisfará el deseo de los socialistas de conceder el voto masculino desde los veintiún años y, a cambio de eso, se condicionará el voto a la mujer. Los socialistas rechazaron el pacto y el debate continuó al día siguiente.
El hecho de que Clara Campoamor defendiera el sufragismo femenino y de que Victoria Kent se opusiera provocó muchas burlas. Azaña describió la sesión como muy divertida. Informaciones (1 de octubre de 1931) comentaba dos mujeres solamente en la Cámara, y ni por casualidad están de acuerdo, y La Voz (2 de octubre de 1931) preguntaba medio en broma medio en serio: ¿qué ocurrirá cuando sean 50 las que actúen?. En el debate del día 1 de octubre de 1931, Victoria Kent propuso que se aplazara la concesión del voto a la mujer; no era, decía, una cuestión de la capacidad de la mujer, sino de oportunidad para la República. El momento oportuno sería al cabo de algunos años, cuando las mujeres pudiesen apreciar los beneficios que les ofrecía la República. Clara Campoamor replicaba diciendo que la mujer había demostrado sentido de la responsabilidad social, que el índice de analfabetos era mayor en los hombres que en las mujeres y que sólo aquellos que creyesen que las mujeres no eran seres humanos podían negarles la igualdad de derechos con los hombres. Advirtió a los diputados de las consecuencias de defraudar las esperanzas que las mujeres habían puesto en la República: No dejéis a la mujer que, si es regresiva, piense que su esperanza estuvo en la Dictadura; no dejéis a la mujer que piense, si es avanzada, que su esperanza está en el comunismo. Guerra del Río aplaudió los sentimientos expresados por Clara Campaomor, quien, según él, servía de portavoz de lo que siempre fue, es y será mañana ideal del Partido Republicano Radical: la igualdad absoluta de derechos para ambos sexos. Sin embargo, siguió diciendo, los radicales pensaban que era prematura la inmediata concesión del voto a la mujer, y por tanto votarían en contra. Ovejero, en nombre de los socialistas, dijo que, aunque sabían que existía la posibilidad de perder escaños en las próximas elecciones, eso no tenía importancia comparado con la educación política de la mujer española; querían el sufragio femenino para llamar a la conciencia de la mujer y convertirla en cooperadora eficaz del resurgimiento español. Cuando el artículo 34 - que establecía la equiparación de derechos electorales para los ciudadanos de uno y otro sexo mayores de veintitrés años - fue finalmente aprobado por 161 votos a favor y 121 en contra, se produjo un clamor: La concesión del voto a las mujeres, acordada ayer por la Cámara, determinó un escándalo formidable, que continuó luego en los pasillos. Las opiniones eran contradictorias. El banco azul fue casi asaltado por grupos de diputados que discutían con los ministros y daban pruebas de gran exaltación. (La Voz, 2 de octubre de 1931). Votaron a favor: el Partido Socialista (con alguna sonada excepción como la de Indalecio Prieto), la derecha y pequeños núcleos republicanos (catalanes, progresistas y Agrupación al servicio de la República); en contra, Acción Republicana, y los radical-socialistas y radical (con la excepción de Clara Campoamor y otros cuatro diputados).

La inmigracion Africana.


La inmigración en España ha existido desde siempre, pero es, desde la década de 1990, un fenómeno de gran importancia demográfica y económica. Según el censo INE 2008, el 11,3% de la población de España es de nacionalidad extranjera.
En unas pocas décadas, España ha pasado de ser un país emisor de emigrantes a ser receptor de un intenso flujo migratorio. A partir de 1973, con la crisis del petróleo, la emigración de españoles al extranjero empezó a dejar de ser significativa y se produjo el retorno de muchos emigrantes españoles que se mantiene hoy en día (incluyendose las nuevas generaciones de estos nacidos en el extranjero en posesión de la nacionalidad española), se cree que ha sido forzado por el descenso del atractivo laboral de los países de acogida y otras relacionadas con asuntos de pensión de vejez.

El restablecimiento de la democracia coincidió con una fase de relativo equilibrio en los saldos migratorios netos, que se prolongó hasta mediados de la década de los noventa. En la actualidad se piensa también que las nuevas generaciones de españoles nacidos en el extranjero retornan debido principalmente a un sentido más favorable de la relación trabajo-valor que resulta más atractiva por el Euro comparándolo siempre desde países no comunitarios donde el Euro es altamente cotizado.

Junto con el dinamismo que ha mostrado la economía española desde entonces, se cuenta el fuerte crecimiento de la inmigración no española. Desde el año 2000, España ha presentado una de las mayores tasas de inmigración del mundo (de tres a cuatro veces mayor que la tasa media de Estados Unidos, ocho veces más que la francesa. En 2005 sólo superada en términos relativos en el continente europeo por Chipre y Andorra[2] ). En la actualidad, sin embargo, su tasa de inmigración neta llega solo al 0,99%, ocupando el puesto n° 15 en la Unión Europea.[3] Es además, el 9° país con mayor porcentaje de inmigrantes dentro de la UE, por debajo de países como Luxemburgo, Irlanda, Austria o Alemania.[4]

España es, además, el décimo país del planeta que más inmigrantes posee en números absolutos, por detrás de países como Estados Unidos, Rusia, Alemania, Ucrania, Francia, Canadá o el Reino Unido.[5] En los cinco años posteriores, la población extranjera se había multiplicado por cuatro, asentándose en el país casi tres millones de nuevos habitantes. Según el censo del 2008, el 11,3% de los residentes en España era de nacionalidad extranjera.

Propiedades de arabes en Marbella.


La familia Salem tiene una historia en el mercado inmobiliario Marbellí desde comienzos de los años 70, y titulados con el API.

Todo comenzó con Maurice Salem, director y fundador de la empresa M.SALEM INVESTMENTS, creada a principios de los '70 en Marbella. Especializándose en inversiones, terrenos, construcciones y propiedades de gran lujo, Maurice Salem es conocido como uno de los pioneros de Marbella, el cual influyó en el turismo e inversiones de los Árabes en la Costa del Sol. Esto es hoy en día considerado uno de los pilares de esta pequeña “ciudad” en el sur de España, conocida como Marbella.
Maurice Salem fundador de varias empresas internacionales con oficinas en Londres, Francia, Canadá, Estados Unidos y en España tiene un largo repertorio de distintos caminos empresariales tomados, todos resultando en gran éxito.

En conjunción con sus compañías de inversiones, en los '80, Maurice continua aventurándose en otros tipos de pasos empresariales, crea el conocido y galardonado Montaza Al-Salemiah, localizado en la zona del Aloha Golf, el primer restaurante Libanés, conocido como el sitio de encuentro de los "ricos y famosos."
Siguiendo, Maurice Salem abre la exclusiva tienda de muebles de Luis XV, con las ultimas creaciones Italianas, para decorar las propiedades de lujo que esta construyendo.

Estos son solo algunos de los pasos tomados por Maurice Salem, ahora, Mary Salem, Mauricio Salem y Carolina Salem han tomado el camino juntos y han creado M.D.SALEM PROPERTIES.


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M.D.SALEM PROPERTIES y su equipo;

Mary Salem, titulada con el API. es una profesional de la inmobiliaria y asesora de inversiones.

Carolina Salem, licenciada en empresariales por la Universidad de Londres.

Mauricio Salem, licenciado en empresariales por la Universidad de Londres.

Con más de 30 años de trabajo exhaustivo, M.D.SALEM PROPERTIES ha demostrado ser una empresa sólida, dando un servicio serio, profesional y muy efectivo manteniendo grandes amistades con sus clientes. Una lista extensa de clientes satisfechos incluye los muchos propietarios privados para los cuales M.D.SALEM PROPERTIES ha actuado, representándoles en la compra-venta, muchos de los clientes que siguen con la empresa desde el principio de los días, prefiriendo la idea de mantener las cosas en familia, "la familia es siempre el lugar mas seguro."

Ofreciendo un novedoso y complementario servicio de compra-venta de propiedades en Marbella para clientes del Reino Unido, M.D.SALEM PROPERTIES también colabora con agencias en el Reino Unido.

M.D.SALEM PROPERTIES esta en una posición de ofrecer a sus nuevos clientes su experiencia, conocimientos del mercado y suficiente confianza para la compraventa. M.D.SALEM PROPERTIES les asesorara en todos los asuntos relacionados con la compra o venta de su casa, ofreciéndoles un servicio completo para la adquisición de su vivienda, desde las visitas a propiedades hasta la firma del contrato de compra, seguido por un servicio completo de pos-venta.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

La discriminacion de las mujeres arabes.







La discriminacion de la mujer.
"La promoción de las mujeres constituye una condición sine qua non del renacimiento árabe", pero, por ahora, las reformas efectuadas en la región "se asemejan más bien a una cortina de humo para disimular el status quo opresivo". El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) difundió esta madrugada el cuarto informe anual sobre el desarrollo humano del mundo árabe, muy centrado esta vez en el papel de la mujer.
El adulterio no recibe el mismo castigo si lo practica el hombre o la mujer en la mayoría de los países árabes. El hombre es culpable sólo si lo comete en el domicilio conyugal. La mujer es culpable cualquiera que sea el lugar donde lo practica.

Éste y otros muchos ejemplos, recogidos en el informe, redactado por una veintena de expertos, todos ellos árabes, ilustra la discriminación legal que padecen las mujeres en esa franja de países desde Marruecos a Irak.

La promoción de las mujeres está resultando tanto más difícil en cuanto "algunas fuerzas políticas ven en ella un concepto impuesto por Occidente y que no tiene su origen ni en la realidad ni en las necesidades de las sociedades árabes (...)". La invitación occidental a reformar es considerada "como una violación de la cultura árabe y de la independencia nacional". De ahí que algunos regímenes árabes "hayan, a veces, tenido que recurrir a los mecanismos de represión política para acelerar el proceso de promoción de las mujeres".

No lo han hecho con el noble objetivo de mejorar su suerte. Se trata más bien de una triquiñuela para "edulcorar la imagen de sus Estados en el extranjero". "(...) La cuestión de los derechos políticos de las mujeres se ha convertido para muchos dirigentes árabes en una especie de escaparate democrático" que exhiben de puertas para fuera. El informe se muestra también crítico con Occidente y, sobre todo, con la cooperación que brinda. "(...) Los donantes financian cualquier tipo de proyecto con tal de que lo gestionen instituciones femeninas o personalidades femeninas".

Un sondeo sobre las mujeres, efectuado en cuatro países árabes (Egipto, Marruecos, Jordania y Líbano) con una muestra de al menos mil personas en cada uno, acompaña el informe. Buena parte de los encuestados (91%) rechaza la violencia física o mental contra las mujeres y el 78% opina que no debe haber diferencias en las condiciones laborales aplicadas a los dos sexos. En cambio, el 46% se opone a que las mujeres viajen solas y el 44% considera que no pueden ser primer ministro.

El informe hace también un repaso de la evolución del mundo árabe desde que salió, en 2004, su anterior edición. "Las violaciones individuales y colectivas de los derechos humanos han empeorado durante el periodo", recalca. Concretamente, "los reformadores y los defensores de los derechos humanos se han convertido, en la mayoría de los Estados árabes, en objetivo permanente de la represión oficial".

"La continuación de la ocupación y la incapacidad de reformar la forma de gestionar los asuntos mundiales para garantizar la seguridad y el bienestar de todos puede generar en la región mayores dosis de extremismo y protestas violentas", advierten los autores del informe.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Fundacion Vicente Ferrer.


La Fundación Vicente Ferrer es una organización no gubernamental para el desarrollo fundada por Vicente Ferrer en 1969 en Anantapur, Andhra Pradesh.
La Fundación tiene el objetivo de sacar de la pobreza al mayor número de personas posibles mediante un desarrollo sostenible, es decir, agricultura de conservación, microcréditos, suministro de agua, asistencia sanitaria y educación universales.[5]

La Fundación mediante donaciones en su mayo parte en forma de apadrinazgo (tienen unos 150.000 niños apadrinados), emplea a 1800 personas, gestiona cinco hospitales, uno especializado en enfermos de SIDA y más de mil escuelas, entre ellas una para niños ciegos, una para sordomudos, una para niños con síndrome de down y otra para niños con minusvalías de todo tipo,[4] alcanzando a dos millones y medio de personas, la mayo parte dalit (los intocables, la última casta) a lo largo de más de 2000 municipios del estado indio donde tiene su sede.
Vicente Ferrer acudió por primera vez a la India (Bombay) como misionero de la Compañía de Jesús en 1952, sin embargo su trabajo allí propició la desconfianza de políticos y otros religiosos significando su expulsión en 1968 del país. Tras una manifestación de miles de personas en la que recorrieron 250 kilómetros, la primera ministra Indira Gandhi intervino en persona, pidiendo a Ferrer que volviera al país, aunque no a Bombay. Un año después volvió y se asentó en Anantapur (Andhra Pradesh) una de las zonas más pobres, se secularizó y fundó la Fundación Vicente Ferrer junto a Anne Perry, quien tras casarse con el ex religioso se cambiaría el nombre a Anna Ferrer.[4]

Para asegurar los ingresos necesarios la FVF abrió su primera oficina en España en 1996.[9]

El 19 de junio de 2009 falleció su líder y fundador Vicente Ferrer, tras recaer después de haber sufrido una embolía cerebral tres meses antes.[2] Tanto a su capilla ardiente como a su entierro en Bathalapalli acudieron decenas de miles de personas